PERDÓN POR EXISTIR
EN SILENCIO
Pueden romperme los huesos
y pueden ponerme otro bozal.
Pueden limpiarme tus besos
y encerrarme en esta jaula de cristal.
Sé que algún día abriré esa puerta,
algún día este perro les volverá a ladrar.
Porque entonces sabrán que yo
nunca podré pagar el precio.
Porque entonces sabrán que yo
no voy a estar siempre en silencio.
Nuestra suerte aún no está echada.
Aún podemos elegir.
Tengo una corazonada,
esos dados van a bailar para mí.
Porque entonces sabrán que yo
nunca podré pagar el precio.
Porque entonces sabrán que yo
no voy a estar siempre en silencio
hasta el final.
Está bien.
Si no soy como ellos,
entonces voy a ser mejor, mejor
Sé que seremos realmente libres
y que ya no podrán hacernos daño
nunca más, nunca más
Porque entonces sabrán que yo
nunca podré pagar el precio.
Porque entonces sabrán que yo
no voy a estar siempre en silencio
hasta el final.
LIDIA (NO TE CASES CON ÉL)
Ya lo creo, padre, conozco una razón
para que esta boda no se celebre.
Lo siento por usted y lo siento
por los invitados aquí presentes.
Solo sé que debo impedir
que esta farsa siga adelante.
Déjenme porque quiero decirle a la novia
algo muy importante…
Lidia, ¡Oh Lidia!
Lidia, no te cases con él.
Lidia, ¡Oh Lidia!
Vas a echar tu vida a perder.
¡Oh Lidia! ¿Es que no lo ves?
Lidia, no te cases con él.
Te acuerdas, Lidia, de los viejos tiempos
cantando nuestras canciones.
Parecías tan feliz,
tenías tantas ilusiones.
Aún estás a tiempo,
no hagas caso a lo que dice esta gente.
¡Oh Lidia! La vida
aún podría ser tan diferente.
Lidia, ¡Oh Lidia!
Lidia, no te cases con él.
Lidia, ¡Oh Lidia!
Vas a echar tu vida a perder.
¡Oh Lidia! ¿Es que no lo ves?
Lidia, no te cases con él.
¡Oh Lidia! Lidia, te quiero
y creo que he aprendido a bailar.
¡Oh Lidia! Déjame enseñarte,
déjame subir al altar, déjame subir…
¡Hágase a un lado, padre!
Yo lo único que quiero
es estar toda mi vida a tu lado.
¡Oh Lidia! Ven conmigo,
voy a hacértelo mejor que este abogado.
CON SANGRE
Te recuerdo tan sola,
sentada al final de la clase,
mirando a aquellos maestros
con sus estúpidas frases.
Qué pensabas cuando te decían
que estabas jugando con fuego,
que hay que seguir las reglas,
que la vida no es más que un juego.
Con sangre,
así te lo enseñaron.
Con sangre,
así aprendiste la lección.
Esos pobres ingenuos
pensaron que podrían contigo,
puliendo tu carácter
en los cuartos de castigo.
Tu padre siempre venía a buscarte
con su cara de buen cristiano:
“Una chica difícil”
les comentaba al darles la mano.
Con sangre,
así nos lo enseñaron.
Con sangre,
así aprendimos nuestra lección.
¡Que buenos son!
¡Oh Dios! ¡Que buenos son
los padres agustinos
que nos llevan de excursión!
Hoy te he visto en la tele
cantando a todos esos capullos.
Yo siempre tuve claro
que el mundo iba a ser tuyo.
Si supieras cuanto he esperado
a que llegara este día.
Al fin lo has conseguido
como siempre dijiste que lo harías.
Con sangre,
así nos lo enseñaron.
Con sangre,
y al final la letra entró.
Con sangre,
así nos educaron.
Con sangre,
ahora haz que aprendan nuestra lección.
MI PACTO CON SATÁN
La otra noche acabé en este bar,
estaba justo aquí sentado.
Se me acercó un tipo
y se sentó a mi lado.
Me dijo: “¿Qué es eso que bebes?”
Le dije: “Creo que es cerveza,
aunque no podría
decírtelo con certeza”
Me dijo: “Yo ya sé quien eres
y, es más, sé bien con quien andas.
Siempre he sido el mayor fan
de tu puta banda
así que cuéntame tus penas
y confía en mí, amigo.
Todo tendrá solución
si haces un pacto conmigo”
No fue un buen plan
No fue un buen plan
No fue un buen plan
Mi pacto con Satán
Me dijo: “Pídeme tu deseo,
pareces un tipo digno
para hacer negocios
con alguien como el Maligno”
“¡Ay! Yo no quiero la paz mundial, ¡no!,
ni chorradas por el estilo,
sólo quiero insertar mi polen
dentro de algún pistilo”
Me dijo: “Sí señor, chaval,
yo sé muy bien lo que quieres.
Ahora mismo te traigo
a todas aquellas mujeres”
y ellas vinieron, se rieron de mí
y le contaron a todo Algorta
que soy un cerdo y que la tengo
más bien corta”
No fue un buen plan…
Hay que ver, Lucifer,
cuando le da por joder.
Hay que ver, Lucifer,
cuando le da por joder.
Y yo sé que Tom Waits dice que es sólo Dios borracho,
que no es el Diablo,
pero os aseguro
que yo sé bien de que hablo.
Ahora me arrastro por vuestras calles,
hago resonar mi cuerno.
Apartaos de mi camino,
voy derecho al infierno.
Más si le veis no le hagáis caso,
no es traidor quien avisa.
Os juro que cada noche
aún puedo oír su risa
y me levanto de la cama,
y todo apesta a azufre,
y mil voces me gritan:
¡Sufre, cabrón, sufre!
No fue un buen plan…
Y a veces sueño que muero
y él me saca de la tumba
y me lleva al infierno donde todo el mundo
está cantando esta rumba.
No fue un buen plan…
ROMEO Y LETICIA
¿Quién es ese señor?
¿Por qué te ha traído flores?
Y todos estos impostores,
¿Por qué te llaman así?
Julieta, por favor,
hace un rato me abrazabas,
me jurabas que me amabas
y ahora te apartas de mí.
Julieta,
contéstame
¿Es tan fácil olvidar?
El amor es lo único real.
El amor es lo único real.
El amor, amor y nada más,
¿O no es verdad?
Julieta, puedo ver,
por la forma en que me miras,
que han sido sus sucias mentiras
las que te han hecho cambiar.
¡No! ¡No les escuches más!
¿No ves lo que te espera?
Si te encierran en el mundo de ahí fuera
todo morirá.
Julieta,
¿te acuerdas
cuando solíamos gritar…
el amor es lo único real?
El amor es lo único real.
El amor, amor y nada más,
¿O no es verdad?
¿O no es verdad?
¿O no es verdad?
PERDIENDO EL NORTE
Dicen que no hay quien me soporte
desde que he vuelto a beber
y voy contando que conozco a Lucifer.
Sí, dicen que estoy perdiendo el norte,
quieren que deje de cantar,
se creen que estoy loco de atar.
¡No señor! ¡No señor!
¡Yo soy el único hombre cuerdo y bienhechor!
así que… ¡No señor!
Sé que el tiempo está muy cerca.
Vamos todos a morir.
De nada os servirá haber estudiado para el MIR.
Ya sé que sois gente muy terca,
fuisteis a la universidad
y aún tenéis fe en la humanidad.
¡No señor! ¡No señor!
¡Yo sólo veo gente mala a mi alrededor!
¡Hay gente muy mala ahí fuera!
Yo os repudio.
Yo os repudio.
Loqueros de Zamudio,
yo os repudio.
Por las noches,
aún oigo vuestras voces:
“Chaval, estás perdiendo el norte”
No señor…
Dicen que no hay quien me soporte
desde que he vuelto a beber
y voy contando que conozco a Lucifer.
Dicen que estoy perdiendo el norte,
quieren que deje de cantar,
se creen que estoy loco de atar.
¡No señor! ¡No señor!
¡Yo soy el único hombre cuerdo y bienhechor!
¡No señor! ¡No señor!
¡Yo solo veo gente mala a mi alrededor!
¡No señor! ¡No señor! ¡No señor!
NADA
Me he levantado esta mañana,
he vagado por la casa,
he vaciado mis entrañas
en el fondo de una taza.
He tirado de una cadena
tras mi último escalofrío.
Dios mío, había esperado tanto tiempo
para encontrarme tan vacío…
y no he sentido nada, nada.
No he sentido nada, nada.
Trabajo quince horas al día
para comprarte esos abrigos
y ahora me has abandonado
porque nunca estoy contigo.
Hoy he conocido a tu amigo,
sí, hoy le he hecho una visita.
Le he dicho: “Tú eres un calvo cabrón
aunque te dejes melenita”
Y no he sentido nada, nada.
No he sentido nada, nada.
¡No! ¡No! ¡No estoy ciego!
¡No! ¡Por favor!
Después he vuelto a casa,
me he tumbado en nuestra cama.
He arrancado el teléfono
por si acaso alguien te llama.
Y me he quedado dormido,
he dormido todo el día.
He vuelto a soñar contigo,
he soñado que te lo hacía…
y no he sentido nada, nada.
No he sentido nada, nada.
No he sentido nada, nada, nada.
No he sentido nada, nada.
EL TIEMPO LO CURA TODO
Y otra vez a sufrir, y a llorar,
y a rodar de bar en bar
y a reír y a cantar.
Y otra vez a dormir y a soñar,
y luego despertar
y otra vez a volver a empezar.
La primera vez que la vi, vivíamos en cuevas.
Grité: “¡Para siempre!” y ella, como quien oye llover.
Parece que fue ayer, por cierto, no se llamaba Eva.
Me morí de pena pero conseguí volver.
Nos vimos cien siglos más tarde, a las orillas del Nilo.
Fingió que no se acordaba de mí.
Conseguí volver a besarla, y esta vez con cierto estilo,
pero aún no fue suficiente y la perdí.
Y otra vez a sufrir, y a llorar,
y a rodar de bar en bar
y a reír y a cantar.
Y otra vez a dormir y a soñar,
y luego despertar
y otra vez a volver a empezar.
Lo intenté una y otra vez, lo intenté vida tras vida,
buscando una manera de alcanzar su corazón.
Fui vizconde y vagabundo, trovador, santo y suicida.
Con el tiempo, aprendí alguna lección.
De lo que pasó en el mundo no tengo recuerdo alguno,
hubo pestes y desastres, ¡Que sé yo!
Al fin iba a conseguirlo en el siglo XXI
pero la guerra civil nos separó.
Y otra vez a sufrir, y a llorar,
y a rodar de bar en bar
y a reír y a cantar.
Y otra vez a dormir y a soñar,
y luego despertar
y otra vez a volver a empezar.
Así que aquí estoy otra vez, siempre vuelvo de algún modo.
Y no he podido, amigos, evitar sonreír
cuando os he oído decir que el tiempo lo cura todo.
Y he querido contaros mi historia antes de partir.
Dejaré aquí mi copa, creo que he visto ya un destello.
Ella debe estar cerca, ¿no creéis?
Y no tengo prisa, no, y es que el mundo es ya tan bello
y aún estamos en el siglo XXVI.
CASI MUERE TÚ
Y dice el capitán: “¡Sálvese quien pueda!
¡Tú ponte a gritar a ver si alguno se queda!”
¡Mujeres y niñas primero!
¡Hay que ser un caballero!
Así que dame esa peluca y el vestido rosa.
Vamos a saltar, ¡Que le jodan a mi esposa!
¡Mujeres y niñas primero!
¡Hay que ser un caballero!
Y si ha de morir alguien, casi muere tú…
Y ahora mira a ese gordito, mira como flota.
Hoy los tiburones van a hacer compota.
¡Mujeres y niñas primero!
¡Hay que ser un caballero!
Mira tu señora, mira que listilla.
¡Llama al capitán! La pasamos por la quilla.
¡Mujeres y niñas primero!
¡Hay que ser un caballero!
Sabes que te quiero, pero…
¡Mujeres y niñas primero!
¡Hay que ser un caballero!
Y si ha de morir alguien, casi muere tú…
PRIMERA Y ÚLTIMA CANCIÓN DE AMOR
Estoy harto de ser
un experimento científico
y de pasarme el día encerrado en tu frigorífico,
de estar siempre cubierto de moho,
de que no me admitan ni en el zoo.
Algo tendré que hacer…
Así que él es un cantautor
y te escribe canciones de amor.
Y tu tiempo es preciado
y ya lo has malgastado
con alguien como yo
pero aún no acabo de entenderlo.
Yo también podría hacerlo,
yo también puedo escribirte una canción de amor,
una canción de amor.
Y dice que él no se cree
aquella historia que conté en el escenario
sobre cabras tirando alcaldes desde campanarios.
Y no sé si me creeréis
pero no le gusta Tom Waits.
Señor, ¡perdónale!
Quédate con tu cantautor
y con sus putas canciones de amor.
Por favor, no me pidas
que en su reino a medida
sea vuestro bufón.
Porque además tenéis razón,
no seré nunca un cantautor
y esta es mi primera y última canción de amor,
esta es mi primera y última canción de amor,
esta es mi primera y última canción de amor.
